¿Qué Astenolit es el tuyo?

Cansancio, fatiga, decaimiento, bajones de rendimiento físico y/o mental, apatía… a veces todo nos parece lo mismo, pero no lo es. No lo es ni por naturaleza, ni por su efecto en nuestro organismo dependiendo de la edad.

De igual forma, tampoco Astenolit es lo mismo que Astenolit-dinamic. No es que este último sea una versión “plus” del primero, sino que son dos productos diferentes, que apuntan hacia señales diferentes.

¡Sigue leyendo y descubre qué Astenolit es el tuyo!

Cuando el físico no acompaña…

Los años pasan y proporcionan experiencia y sabiduría, pero a cambio se cobran una parte de nuestra vitalidad y resistencia. Cumplimos los 50 y mantenemos el mismo ritmo de trabajo, compromiso y responsabilidad que con 40, pero el cuerpo no nos tira igual y acabamos la jornada exhaustos.

La persistencia en este nivel de actividad acaba llevando al decaimiento y los episodios de fatiga que se prolongan por semanas, y en algunas personas también conlleva pérdida de apetito, sensación de tristeza o “cansancio emocional”, somnolencia acusada (sentarse es dormirse) o cuadros puntuales de ansiedad.

Cuando el organismo se encuentra así, necesita un poco de ayuda para recuperar la vitalidad, y esa ayuda se la pueden proporcionar la L-carnitina, la L-glutamina, el ácido L-aspártico, el inositol y las vitaminas B1, B6 y B12, gracias a sus diferentes propiedades. Y todos ellos son ingredientes de Astenolit, el de toda la vida.

… y cuando la cabeza tampoco

Hablábamos de las dificultades para seguir el ritmo cuando estás en plena mediana edad y te asaltan los episodios de fatiga. Pero, ¿qué pasa cuando estás en tu treintena o cuarentena y tampoco llegas al nivel de exigencia de tu vida diaria?

Esta época de la vida exige lo mejor de nosotros, tanto a nivel físico como muy especialmente a nivel mental: debemos ocuparnos de millones de cosas, estamos progresando profesionalmente y haciéndonos o consolidando nuestro lugar en el mundo. Estamos formando familias con niños que dependen de nosotros al 100%, y estamos implicados en todo aquello que nos interesa, apasiona o preocupa: desde la política a la ecología, desde el activismo a las reuniones del AMPA.

Lo que te preocupa entonces ya no es lo que te cuesta arrancar de nuevo después de comer o lo agotado/a que llegas a la noche, sino esos pequeños despistes que se van acumulando. Ese “estoy saturado, se me pasó por completo”, ese “voy loca todo el día” que te cuesta un olvido importante. El nivel de alerta disminuye y tu agilidad mental plena llega más o menos hasta mediodía.

Al final, si esta situación se prolonga, no es raro que llegue la apatía y la desmotivación, o por el contrario, se sucedan cuadros puntuales de estrés pasajero.

De nuevo, aquí pueden sernos de ayuda algunos nutrientes y compuestos orgánicos. Algunos son los mismos que explicamos antes, como la L-carnitina, el inositol o las vitaminas B1, B6 y B12. Otros pueden ser compuestos naturales como el eleuterococo (que favorece la concentración y el estado de alerta) o la rodiola (asociada al rendimiento físico y mental) o minerales como el magnesio (que puede ayudar a disminuir el cansancio) y el zinc que sirve de ayuda en el rendimiento mental.

Y contamos con todos ellos en Astenolit-dinamic.

Una vez explicadas las señales, los ingredientes y ambos productos, ¿a que ahora ya sabes cuál es el tuyo?

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