Preguntas frecuentes sobre la astenia primaveral

Si has sentido un bajón en tu rendimiento con el cambio de temporada, acompañado quizá de estrés, desgana y desmotivación, o una sensación de cansancio persistente, entonces es probable que hayas atravesado un episodio de astenia primaveral. En este artículo te ofrecemos las respuestas a las preguntas que te estarás haciendo, y que se hace todo el mundo cuando vive un episodio de astenia.

¿La astenia primaveral es un mito o es una dolencia real?

Difícilmente puede ser un mito algo que le ocurre a millones de personas por todo el mundo. Cuando algunos especialistas hablan del “mito de la astenia primaveral”, equiparándola por ejemplo al síndrome post-vacacional, se refieren a que no estamos ante una patología, o sea, que no es una enfermedad: no hay infección alguna ni está fallando tu cuerpo.

Hoy no existe aún un acuerdo en la comunidad científica sobre cómo catalogar la astenia y su cuadro de señales o manifestaciones. La corriente mayoritaria coincide en definirla como un trastorno adaptativo: el organismo tiene dificultades para adaptarse a cambios importantes en el entorno.

Y este trastorno afecta aproximadamente al 50% de la población, por lo que real, sin duda lo es.

Pero, ¿no era astenia otoñal?

Depende de la temporada. La astenia, como decíamos, es un trastorno adaptativo que nos afecta con el cambio de estación, lo que significa que puede “atacarnos” en primavera o en otoño por igual. Los signos son similares en ambos casos.

¿Qué es exactamente lo que la causa?

El cambio de estación implica:

  • Subida/bajada perceptible de las temperaturas y de la presión atmosférica.
  • Aumento/disminución de las horas de luz solar.
  • Cambio de horarios y rutinas.

Estos cambios afectan a los ritmos circadianos y el funcionamiento del cerebro, alterándose la secreción normal de hormonas como las endorfinas, la melatonina o el cortisol. Estas hormonas juegan un papel central en el desempeño rutinario de nuestro organismo y nuestras emociones, por lo que esa alteración se puede traducir en un cuadro de astenia.

¿Por qué me afecta algunas veces y otras veces no?

Porque el cambio de estación es lo que desequilibra el organismo durante unas semanas, pero no es el único agente externo que nos afecta: la situación personal, familiar y profesional, las preocupaciones y el estrés, la etapa de la vida y sus diferentes responsabilidades, y muchos otros factores pueden agravar o suavizar esos desequilibrios, transformando un desajuste imperceptible en un cuadro de astenia con todas las de la ley.

¿Cuáles son los principales síntomas de la astenia?

Todos los casos de astenia muestran uno o, por lo general, varios de estos síntomas:

  • Cansancio durante todo el día, y una sensación constante de somnolencia.
  • Dificultad para conciliar el sueño y descanso ineficaz.
  • Disminución del apetito y de la libido.
  • Irritabilidad, ansiedad y problemas de concentración.
  • Desgana y desmotivación.

¿Tengo que ir al médico?

En principio no. Al tratarse de un simple (que no inofensivo) trastorno adaptativo no es necesario acudir al especialista, porque ni es grave ni existe “cura”: desaparecerá por sí sola al cabo de un tiempo (3 o 4 semanas). Solo en caso de prolongarse más sería buena idea acudir al médico para descartar cualquier otra cosa.

¿Qué puedo hacer para prevenirla, superarla o al menos sobrellevarla?

Que la astenia primaveral desaparezca con el tiempo no significa que tengamos que esperar de brazos cruzados y con la moral y la energía por los suelos.

Para empezar puedes anticiparte al cambio horario, retrasando o adelantando el horario de comidas y cenas, de forma que tu cuerpo se vaya adaptando al nuevo ritmo de forma gradual.

Mantener una rutina de sueño saludable y regular es esencial, igual que una alimentación equilibrada y de fácil digestión, en la que los procesados quedan reducidos y la fruta y la verdura adquiere protagonismo.

Realizar ejercicio físico moderado es otro gran aliado en la prevención o manejo de la astenia primaveral, debido a que libera algunas de las hormonas afectadas por el cambio estacional, reduce tensión y estrés y ayuda a conciliar el sueño con más efectividad.

Por último, puedes ayudarte de algún compuesto o complemento alimenticio que ayude a combatir la sensación de cansancio y reduzca los tiempos de adaptación.

Encontrarás más detalles sobre todo esto en este artículo.

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