¿Descansas lo suficiente? Enfréntate a la fatiga con estos consejos

La fatiga y la sensación de cansancio extremo pueden tener diversas causas, pero una de las más comunes es un descanso insuficiente. Y el mal dormir es casi una pandemia en nuestra sociedad: le quitamos demasiadas horas al descanso en favor de trabajo u ocio, y no dormimos en las condiciones ideales.

En este artículo te dejamos unos consejos para conseguir un mejor descanso y poder así enfrentarte a la fatiga.

El ritual del descanso

En primer lugar, recuerda que no eres un robot. Nuestro cuerpo no puede “apagarse” sin más, y por tanto no podemos esperar estar realizando cualquier actividad excitante y de pronto meternos en la cama y dormirnos sin más.

Necesitas crear tus rituales de descanso, unas rutinas que te ayuden a relajar la mente y preparar el cuerpo para el descanso. Algunas ideas:

  • Una ducha caliente antes de dormir relaja tanto como despierta una ducha fría recién levantado.
  • Leer en la cama es una ayuda universal para conciliar el sueño. La luz suave de la mesilla, las palabras pasando ante tus ojos de forma mecánica, el sonido del papel, todo ello crea un entorno ideal para dormirse. A veces uno tiene la buena-mala suerte de leer un libro tan interesante que no puedes dejarlo y estorba más que ayuda. Pero lo habitual es quedarse frito… a veces a las cuatro líneas.
  • El ruido blanco muy suave es una ayuda para algunas personas. Debes poder programarlo, eso sí, para que se apague al cabo de un rato, porque para dormir necesitas silencio. Pero a muchas personas les ayuda encender la radio o ponerse música relajante, o incluso sonidos de naturaleza o de lluvia. No prestamos atención a las voces o a los detalles del sonido, al final todo se confunde en un ruido blanco de fondo, que ayuda a relajar el cerebro y serenarlo para dormir.

Móvil fuera

Leer un libro, como es algo sistemático, ayuda a serenar nuestra mente antes de dormir. Leer un whatsapp no: es algo puntual, una idea o concepto que alguien nos dice. Nos hace pensar en algo del día o en algo que haremos. O sea: nos despeja.

Lo mismo va para las redes sociales: ponerse a discutir por Twitter o Facebook con el móvil en la cama es la mejor receta para activar el cerebro, sacarnos de la situación de “apagado” y provocar un mal descanso.

O sea que ya un rato antes de dormir, móvil fuera.

Estómago ligero

Una siesta después de comer es una cosa. Irse a dormir justo después de una buena cena es otra. Nuestro cuerpo no descansa igual en las dos situaciones, los ritmos circadianos mandan: una cosa es un descanso ligero durante el día y la actividad, y otra un sueño profundo durante la noche.

Por eso es recomendable cenar pronto y ligero: la digestión ya debe haberse realizado cuando nos metamos en la cama.

Oscuridad y silencio

Por último, el entorno importa. Debes conseguir el mayor silencio y la mayor oscuridad posibles. Puede que te baste con ajustar la puerta (si por ejemplo tienes niños en casa y la luz guía del pasillo es de las potentes) o puede que necesites antifaz y tapones. Pero cuanto más “aislado” quede tu cuerpo en el entorno nocturno, mejor descanso conseguirás.

Siguiendo estos consejos, y recordando siempre que un humano adulto necesita dormir ocho horas diarias, te será más fácil conciliar el sueño y conseguirás un mejor descanso. Poco a poco irás venciendo esa sensación que arrastras el resto del día. Claro que, con la ayuda de Astenolit o Astenolit-dinamic y sus vitaminas B6 y B12 que contribuyen a disminuir el cansancio y la fatiga, ese “poco a poco” será menos todavía. Pero eso ya lo sabes.

¡Que tengas un buen descanso!

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