Síntomas de estrés y fatiga? ¿Cómo combatirlo?

Muy a menudo el estrés y la fatiga son síntomas claros en nuestro día a día. El ritmo diario es frenético y estresante, es por eso que aparecen estos signos tales como el agotamiento y la fatiga, que hace más cuesta arriba superar el día a día. Queremos darte unos consejos para intentar hacer más llevadera tu rutina diaria.

Consejo 1: Encuentra tiempo para ti

No tener tiempo para uno mismo, no es bueno. Organizarte para poder destinar un rato cada día a algo que te guste, que te motive y que te haga desconectar. La rutina nos envuelve en unos hábitos de los que nos cuesta salir, es importante poder encontrar tu vía de escape.

Con la mente más fresca y desconectada es más fácil volver a por todo. Desconectar para volver a conectar.

Consejo 2: Hacer ejercicio para calmar el estrés diario

¿Sabías que la práctica de ejercicio es una de las mejores formas de relajarse?
Al generar endorfinas, nos ayuda a calmarnos. Además, potencia nuestro sistema inmunitario y eleva nuestra temperatura corporal. No dejes de cuidarte, es importante para estar relajado y despejado y así para poder afrontar los retos diarios.

Consejo 3: Alimentos que ayudan a calmar la ansiedad.Síntomas de estrés y fatiga? ¿Cómo combatirlo?

Tu alimentación, para que sea equilibrada de en minerales, vitaminas y proteínas, además de lípidos e hidratos.

Ya hemos hablado varias veces de los frutos secos, de la gran cantidad de beneficios que nos aportan. Almendras, anacardos, pistachos… Todas estas semillas contienen grasas buenas y saludables, como las monoinsaturadas y las poliinsaturadas. Tienen nutrientes, como vitaminas, minerales y omega 3 que calman la sensación de ansiedad.

Consejo 4: Toma Astenolit durante 12 días

¿Qué tal si alguien te echa una mano con aquellos nutrientes que tu cuerpo más está necesitando necesita? Astenolit es un complemento alimenticio que gracias a las vitaminas del grupo B que contiene (B6 y B12), minerales (elementos químicos esenciales para la vida), Carnitina, Glutamina y ácido aspártico, que contribuyen al mejor funcionamiento de nuestro organismo aportando una gran resistencia a la fatiga.
Astenolit es un tratamiento para superar la fatiga y el estrés de en tan sólo 12 días.

Síntomas de estrés y fatiga? ¿Cómo combatirlo?

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¿Cambios de humor? La astenia podría tener la culpa. Te explicamos porqué pasa.

Los cambios de humor pueden tener una estrecha vinculación con los cambios de estación en un 6% de la población. ¿Eres tú?

El 23 de Octubre hará un mes que estamos en Otoño.  Al llegar a esta estación las horas de luz se van acortando, y esto afecta al nuestra estado de ánimo.

¿Pueden los cambios estacionales afectar a nuestro estado de ánimo? Más allá de lo que parce una mera transición entre el verano y el otoño, en el 6% de la población este cambio de estación tiene unos efectos en su estado anímico, conocido como trastorno afectivo estacional.

La luz y las condiciones climáticas ejercen una gran influencia en nuestro estado anímico. Los síntomas son poco conocidos y normalmente no suelen relacionarse con el cambio de estación. Varios estudios apuntan a la serotonina como factor desencadenante de este trastorno afectivo estacional. Como ya hemos comentado antes, afecta a 6 de cada 100 personas, es más común en adultos que en niños y mayoritariamente afecta más a mujeres a que a hombres. Podría considerarse una forma de depresión debida a: pocas horas de exposición al sol, cambios hormonales y de neurotransmisores. Tiene unas características comunes entre los que la padecen: cambios de humor, irritabilidad, astenia, tristeza, ansiedad, disminución del  lívido.

Existen varios estudios relacionados con el tema, y la melatonina y la serotonina, son las hormonas comunes en todas las conclusiones. La melatonina es una hormona que secretamos de forma natural cuya función principal es la regulación de los ciclos sueño y vigilia. La secreción de melatonina comienza a aumentar por la tarde, manteniéndose a altos niveles casi durante toda la noche y disminuyendo cuando sale el sol.

Mientras que con la serotonina, ocurre lo contrario, aumentando cuando la persona se encuentra expuesta a la luz solar, siendo sus niveles muy bajos en verano?, asociándose por lo tanto con síntomas como la tristeza e irritabilidad.

Por eso si la luz disminuye, como suele pasar en otoño e invierno, pueden aparecer desequilibrios hormonales que afectaran a nuestros estados de ánimo.

Así, cuando los días son más cortos en otoño e invierno y las horas de oscuridad más largas, se puede producir un aumento de los niveles de melatonina y una disminución de la serotonina.

Astenolit, te ayuda a reducir el cansancio, la astenia y la fatiga gracias a su composición .

Prepárate para el cambio horario y cómbatelo con Astenolit. Consulta a tu farmacéutico.

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Astenia otoñal, cuando caen las hojas y también tu ánimo

La llegada del otoño nos marca un cambio de estación en el qué normalmente podemos experimentar desmotivación, cansancio y astenia. Esta sensación es anormal y queremos contarte cómo poder afrontar mejor este inevitable cambio de estación.

Queremos darte algunas ideas que te ayudarán dejar atrás la astenia otoñal

Cómo superar la astenia otoñal

Al acabar el verano y volver a la rutina, nuestro cuerpo experimenta la llamada astenia otoñal. Según la definición de la RAE se trata de un estado con apatía, fatiga física o ausencia de iniciativa.

La astenia otoñal de la mejor manera.

La causa principal de esta alteración, se encuentra en las hormonas que regulan el funcionamiento del cuerpo, y cuya producción no siempre se adapta bien a los reajustes de luz, temperatura y horarios que se ha atribuido la astenia a una disfunción del sistema inmunológico, y es que cada año que pasa se conocen más datos sobre la relación entre el estrés y el sistema inmunológico.

Dieta equilibrada rica en alimentos de temporada

Llegados a esta época del año, el cuerpo necesita de algunos alimentos que sabemos la naturaleza es sabia y nos da los alimentos necesarios para nuestro organismo, más fácil imposible. Consumir las frutas, verduras y hortalizas de temporada nos aporta los nutrientes que a nuestro cuerpo le hacen más falta: setas, berenjenas, calabazas, mandarinas, granadas y uvas.

La principal arma ante la astenia es una dieta equilibrada y rica en vitaminas, fibra y proteínas. Con la bajada de las temperaturas nuestras defensas verduras en nuestra dieta.

Actívate y  Motívate

La motivación mental y sentirte activo es clave para ayudarte a superar ese estado de decaimiento que describíamos antes. Sal a pasear, muévete, busca el sol, en definitiva; intenta realizar alguna actividad o hobbie que te ayude a mantener la cabeza despejada.

Esos momentos para despejar la mente, son beneficiosos para el rendimiento cognitivo, ya que de alguna manera “oxigenamos” las ideas y las “refrescamos”.

Suplementos Alimenticios

Y pongamos la guinda al pastel, ¡Tómate un complemento alimenticio, te sorprenderá lo que se nota!

Son el complemento ideal para superar esos síntomas de cansancio, decaimiento y astenia, y superarlos.

Astenolit será tu alido en esta época del año. Contiene carnitina, glutamina, inositol y Vitaminas del grupo B. Esta combinación de ingredientes son la clave del éxito para pasar este cambio de estacional sin notarlo. Sólo te notarás el efecto de Astenolit: ¡Pruébalo!

Es un tratamiento de tan sólo 12 días, y se nota, ¡vaya si se nota! Lo puedes conseguir en 3 formatos distintos. Escoge el que mejor se adapte a tu gusto. Consulta a tu farmacéutico.

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El buen tiempo y el cansancio, ¿por qué me pasa esto?

Se supone que el verano es alegría, y el buen tiempo, una bendición. Pero, si es así… ¿por qué en cuanto el sol aprieta sentimos más cansancio? ¿A qué se debe esa fatiga que no parece haber forma de vencer?

Veamos con detalle cómo afecta a nuestro organismo la llegada del calor, y cómo gestionar o contrarrestar sus reacciones.

El calor que todo lo dilata

¿Sabes a qué se debe ese “cla-clack cla-clack” que acompaña rítmicamente cada viaje en tren? Lo produce el espacio de separación que se deja siempre entre los tramos de vía férrea, porque cuando llega el calor del verano, todo ese metal se dilatará bajo el sol.

Con tus venas ocurre algo parecido, aunque ellas no se “estiran”, sino que se ensanchan. Esta dilatación facilita la llegada de la sangre a los vasos más superficiales, que se refresca en esta zona (de ahí el enrojecimiento por el calor, que no debe confundirse con una piel enrojecida por la acción solar).

Pero espera, que hay más: tu cuerpo necesita todavía más refrigeración, así que abre los poros y expulsa sudor, que al secarse con el viento sobre nuestra piel la refrescan de forma inmediata.

Estas acciones, tan útiles para nuestro organismo, tienen un coste energético. El corazón bombea más sangre, más rápido, para mantener la tensión en esos vasos dilatados y refrigerarse de forma eficaz, y el metabolismo hace lo propio para estimular la sudoración, y así lo que debía ser un alegre y radiante día, se convierte en otra jornada de agotamiento por el calor.

Agua con Astenolit: tu combinado para este verano

Beber agua fresca (no excesivamente fría) es fundamental en este momento, ya que el sudor te irá deshidratando y hay que reponer. El consejo de “llevar siempre una botellita de agua” nunca debería descartarse por tópico.

A ese agua, sin embargo, vas a tener que “echarle” más cosas aparte de unos hielos, porque no sólo estás perdiendo agua. Te conviene acompañarla de algún snack salado, que reponga esas sales que el sudor extrae de tu cuerpo y deja secar sobre tu piel. La fruta fresca es otro snack altamente recomendable, que nos proporciona agua, vitaminas, minerales, y azúcares para conseguir un puntito extra de energía celular.

Pero sin duda lo mejor que puedes echarle al agua este verano es un Astenolit. Te basta con uno al día durante doce días, con el desayuno es lo mejor: abres el vial o la ampolla y viertes el contenido en un vaso de agua. Y en cuanto te lo bebes, entran en tu organismo nutrientes como el inositol, la L-carnitina, o vitaminas B1, B6 y B12, entre otros, para reponer lo necesario en cada eslabón de tu metabolismo hasta que estés, de nuevo, a tu mejor nivel.

Y ahora ya pueden darte calor, que tienes las armas para combatirlo, ¿verdad?

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El estrés pasajero y la vida del autónomo

Autónomo, freelance, emprendedor… da igual cómo lo llames. En cualquier caso es sinónimo de estrés. Cada formato de trabajo tiene sus pros y sus contras, pero la vida del autónomo es especialmente vulnerable al estrés pasajero por sus condiciones regulares de trabajo y relación con los demás.

6 motivos de estrés pasajero en las rutinas de un trabajador autónomo

1 – La inestabilidad inherente a lo freelance

Ser una “lanza libre” implica que proporcionas tus servicios bajo demanda y no bajo contrato. Si nadie lo demanda, tú no trabajas, y eso supone la necesidad constante de buscar nuevos clientes, de estar empezando algo siempre.

2 – La estacionalidad maldita

En algunos sectores, los autónomos tienen trabajo regular durante todo el año, pero en muchos otros la estacionalidad es muy acusada. Y eso supone largos periodos con cargas de trabajo insoportables, y otros periodos valle en lo que lo difícil es trabajar. Y en ambos casos supone un estrés adicional para ese autónomo.

3 – La vida sin red

Aunque las últimas reformas gubernamentales han ampliado ligeramente los derechos y coberturas laborales de los autónomos, en muchos casos siguen siendo trabajadores que viven su vida sin red de seguridad: si descansan, se van de vacaciones, se ponen enfermos o pierden un familiar, sencillamente no se factura.

Esto crea tendencia a forzarse por encima de sus límites físicos y psíquicos, y a ser atacados por el estrés y el agotamiento con más facilidad.

4 – Las obligaciones del Estado

¿Hay algo que estrese más a un autónomo que los temidos y odiados trimestrales del IVA? ¿Acaso no estresa todo el control legal y administrativo que ha de pasar por la gestoría?

5 – Las cadenas de impagos

Cuando alguien no paga a tiempo empieza una cadena que repercute sí o sí en el autónomo. Tu cliente no ha cobrado del suyo, y tú ni tienes para el trimestral del IVA, ni puedes pagar a tu proveedor, que a su vez… no hace falta seguir, ya ves cómo la cadena de impagos se convierte en una cadena de estrés.

6 – La flexibilidad negativa

Eres tu propio jefe, tú decides tus horarios. Y eso es fantástico, porque un crío enfermo, la hora de llevarlos al cole, o un imprevisto durante el día suelen tener mejor solución que para alguien que trabaja en un lugar fijo con un horario fijo.

Pero eso también significa que tus jornadas se alargan más de lo debido porque el trabajo ha de hacerse igualmente. Esa reparación a la que no llegaste, tendrás que hacerla a las 7 de la tarde, cuando ya estás reventado. Ese artículo que esperan en redacción para mañana a las 8:00, tendrás que redactarlo a las once de la noche, con los críos durmiendo, los ojos hinchados, y el cerebro deseando descansar.

Astenolit-dinamic: el aliado natural de los autónomos

Todas estas situaciones habituales hacen mella, te cansan, te estresan y desesperan, te agotan, y al final te hacen caer en la apatía y en la desmotivación.

Para combatirlo, te hemos dejado ya consejos útiles en artículos como éste:

O como en este otro:


Pero siendo prácticos, el mejor consejo es dejar que las vitaminas, minerales y demás biomoléculas de Astenolit-dinamic hagan su magia con tu organismo durante 12 días. Equilibra tu metabolismo, recupera tu plenitud física y mental… ¡y a por un nuevo día como autónomo en el que darás lo mejor de ti!

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Dos mil años de apatía: historia de un mal demasiado común

Los días se te hacen eternos, la jornada de trabajo no termina nunca, los críos te agotan y tú no tienes ganas de jugar con ellos, y ni siquiera la proximidad de las vacaciones te alegra especialmente. ¿Te suena?

Nada que no conozcamos: ha hecho mella en ti la apatía, ese estado mental en el que nada parece importar demasiado, y en el que nos fallan las fuerzas y la motivación para hacer cualquier cosa.

En Astenolit conocemos bien la apatía porque es una de las dolencias que nos dedicamos a combatir. Pero, antes que nosotros, muchos otros se han preocupado por la apatía. Si creías que era un mal moderno, fruto de la sociedad actual, te sorprenderá saber que ha preocupado a la humanidad desde hace más de dos mil años.

Apáticos antiguos y demonios meridianos

Las sociedades de la antigüedad se desconcertaban ante esta respuesta corporal o espiritual, y tanto médicos como religiosos se preguntaban cómo resolverla.

Los médicos consideraban que la salud y el cuerpo humano se regían por unos “humores” que producían algunos órganos, y que nos hacían estar mejor o peor según su equilibrio, y probaban con diferentes hierbas y alimentos para fortalecer el cuerpo y regular esos humores.

Los primeros cristianos, en cambio, encontraban la explicación en los demonios. En concreto un demonio al que llamaban “demonio del meridiano”, porque solía atacar a hombres y mujeres al mediodía, con el sol en lo alto después de comer… vamos, ¡cuando apetece echarse una siesta!

Curiosamente, no fueron los médicos sino los religiosos cristianos los que más se preocuparon por esta dolencia desde la caída de Roma y durante toda la Edad Media. Les parecía intolerable que una persona no estuviera dichosa y deseosa de trabajar y servir a Dios, y llegó a calificarse como pecado junto a la gula, la lujuria, la envidia y demás viejos conocidos.

¿Cómo trataban la apatía en la Edad Media?

Que la apatía, la fatiga y la desmotivación fueran corrientes en la Edad Media no es raro pensando en los déficits nutricionales que tenían todos en su dieta, y que como hemos visto muchas veces en este blog, es determinante en estos procesos. Pero también la psique importaba entonces.

Imaginamos la Edad Media según los patrones de las películas, es decir, miseria, rezos y espadas, pero aquella era una sociedad complejísima y rica en matices. No es difícil ponerse en la piel de un artesano que no consigue progresar en su gremio, cuyos días pasan en procesos repetitivos y aburridos por un bajo sueldo, que le da ya igual llegar tarde al taller y se plantea si fue buena idea dejar el campo para trasladarse a la ciudad. Eres tú hoy, frustrado porque no progresas en tu empresa y tus jefes no valoran tu esfuerzo ni tu trabajo.

Tampoco es difícil ponerse en los calzones y el sayo de unos desplazados por la invasión de un señor feudal, que deben reiniciar su vida por segunda o tercera vez en otro lugar, y que saben que quizá este nuevo huerto y esta nueva casa también sean quemados. Son las personas que hoy no pueden echar raíces y van de una ciudad a otra dependiendo de dónde salga el empleo.

De todos ellos se ocupaban los religiosos, y de ellos mismos también, pues no había un lugar más proclive a la apatía que un monasterio: una vida sosegada, repetitiva, aburrida, que a muchos hacía plantearse cuál era el sentido de todo, y les quitaba las ganas de levantarse hasta del camastro.

La tristitia

Llamaban a esa apatía tristitia, tristeza, y a veces aún distinguían otra modalidad que era la acedia, esa melancolía paralizante y desmotivadora. Sus remedios, además de los rezos pertinentes, eran penitencias a base de trabajo y alegría forzada: debían cantar alabanzas al señor, reír y mostrarse alegres y colaboradores con sus hermanos. Una especie de risoterapia del siglo VII.

Pero quizá fue Santo Tomás de Aquino quien, en el siglo XIII, dio con consejos más cercanos a los que daríamos hoy (risoterapias aparte). Para combatir la apatía uno podía:

  1. Concederse un capricho: darse un pequeño gusto, hacer algo que proporcione placer por el simple hecho de obtener ese placer.
  2. No reprimir el llanto: muchas veces la apatía va de la mano de una tristeza profunda por algún problema de fondo o alguna situación vital. Liberar las lágrimas es una utilísima vía de escape.
  3. Acudir a los amigos: los amigos son luz, son otra visión de las cosas, son quienes te escuchan y alivian tu carga, y quienes pueden encender la chispa que necesitas para motivarte.
  4. Contemplar el esplendor de las cosas: salir a pasear y admirarse de la belleza de la Naturaleza, deleitarse con la música, contemplar obras de arte.
  5. Darse un baño y dormir: remedio tan eficaz como inesperado en un teólogo medieval, un baño relajante y un buen descanso suelen ser una gran receta para “reiniciar” la psique y afrontar un nuevo día con más ganas y motivación.

A Santo Tomás de Aquino le faltó un sexto consejo entonces, porque ningún alquimista había elaborado todavía una solución como Astenolit, que con una toma diaria durante doce días seguidos hace que sus ingredientes actúen en tu organismo para recuperar la vitalidad y derrotar la apatía.

Pero hay que reconocer que el resto de consejos contra la apatía llegados desde ochocientos años atrás, ¡te serán igualmente útiles hoy en día!

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¿Tú también sientes estrés en vacaciones?

No eres el único, o la única. Parece absurdo, porque dejar de trabajar para ponerse a descansar se supone que debe ser algo bueno, pero muchísima gente siente estrés durante las vacaciones.

Ocurre en tu casa y en la de tus vecinos. Les ocurre a todas esas familias del cole que parecen vivir más relajadas que vosotros. Les ocurre a los amigos que luego cuelgan fotos playeras sonrientes, con un mensaje tipo “esto es el paraíso”, o el manidísimo “aquí, sufriendo”. Son hermosas, las fotos, y seguro que en algunos o muchos momentos lo pasan genial. Pero el estrés vacacional ronda a todo el mundo.

¿Por qué sentimos estrés ante las vacaciones?

Las vacaciones tienen lo positivo del descanso, del reencuentro con familiares y amigos, del tiempo libre, de los viajes, la playa, la montaña, o las aficiones que sólo practicas en esta época.

Pero también tienen contrapartidas, como todo en la vida. La planificación, que a menudo puede convertirse en una pesadilla de calendarios. El periodo previo sin coles pero con trabajo, que puede hacerse muy largo para niños y adultos. El acelerón las semanas antes de las vacaciones, en el que tienes que terminar proyectos a contra reloj, con el cronómetro en la mano. El gasto que supondrán los desplazamientos, el alojamiento y el consumo veraniego.

A veces basta con que un par o tres de este tipo de problemas se acumulen para que la idea de irte de vacaciones te estrese más que la de seguir trabajando con normalidad todo el mes. Sería un palo, ¡pero a lo mejor sería todo más fácil!

Bueno, esa es una actitud terrible, aunque sea comprensible. Harías bien en darle un giro a esas ideas, enfocarte en lo que vas a ganar, y en las vivencias que acumularás, desde luego mucho más importantes que el trabajo.

Pero no siempre es fácil: a veces el estrés lleva atacándonos desde hace tiempo y nos faltan las fuerzas, o más bien el ánimo, para tomarnos las cosas con filosofía.

Por eso, una gran recomendación para combatir el estrés pre-vacacional es echar mano de Astenolit-dinamic.

La suspensión que te ayudará a desterrar el estrés pre-vacacional

Tu actitud y tu psique son el capitán y el piloto de tu barco, navegando en una agotadora tormenta de estrés y preocupaciones. Y son capaces de navegarla, pero a veces te falta tripulación y por más que lo intenten los que quedan a bordo, no llegan a cumplir todas las órdenes necesarias. Astenolit-dinamic te proporciona la tripulación adicional que necesitas: es una suspensión formada por nutrientes como:

  • L-carnitina e inositol, asociados normalmente a una potenciación de la vitalidad.
  • Vitaminas B1, B6, B12, que contribuyen a un metabolismo energético adecuado y ayudan a combatir el cansancio, además de contribuir a un funcionamiento normal de los sistemas nervioso e inmunitario.
  • Eleuterococo, empleado tradicionalmente para mejorar la concentración y el estado de alerta.
  • Rodiola, que se asocia a un mejor rendimiento físico y psíquico.
  • Magnesio, un mineral que contribuye a reducir el cansancio y la fatiga.
  • Zinc, que contribuye a la normalidad de tu función cognitiva.

En resumen, un equipo de apoyo que, con una toma diaria durante menos de dos semanas, te ayudará a recuperar tu vitalidad, centrar las ideas, y afrontar con mayor solvencia esta temporada de estrés prevacacional.

No desesperes. ¡Las vacaciones son para disfrutarlas!

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¿Se acercan las vacaciones y no encuentras tu motivación?

Con las vacaciones de verano pasa un poco como con las Navidades: que sobre el papel son épocas estupendas que todos deseamos, llenas de amor, felicidad, descanso y cercanía, pero que en la vida real a veces pueden convertirse en pequeñas pesadillas. O eso nos parece.

Casi siempre es un problema de perspectiva, de darle más importancia a unas cosas u a otras, de la situación de la que vienes. Esto es lo que hace que, para muchos trabajadores, la llegada del periodo vacacional proporcione poca alegría, y más bien una resignada indiferencia. Desmotivación. Porque puede que…

  • Tengas problemas para coger en la empresa los días que querías.
  • Tengas que adelantar una tonelada de trabajo porque eres autónomo y en tus vacaciones no vas a cobrar.
  • Tengas a los críos de vacaciones y sea muy complicado organizarse.
  • Tu destino vacacional te obligue a unos gastos que no te va bien tener.
  • Tus vacaciones se hayan vuelto rutinarias en un sentido negativo, yendo a los mismos sitios por obligación en vez de por placer.
  • Hayas tenido alguna mala experiencia en veranos anteriores y te angustie repetirla.
  • Tengas mascota y sea un problema llevarla o dejarla en casa.
  • Te agobien las masificaciones y/o los viajes largos.
  • Te estrese organizar las maletas y toda la logística del viaje.
  • Tengas un familiar enfermo o a tu cargo del que no quieres alejarte mucho.
  • Etc.

Desde luego no son los mejores pensamientos para encarar las vacaciones, ¿verdad? Pero no podemos evitar tenerlos: vivimos esta clase de situaciones y esto nos tensa, nos estresa, nos merma, y finalmente nos hunde en la desmotivación.

Y es una lástima.

La vida es demasiado corta para pasarla con desgana. Necesitamos encontrar brillo y sentido en cada día, y desde luego necesitamos encontrárselo a las vacaciones, que no son una menudencia: durante tu vida adulta pasas muchísimas más horas trabajando que disfrutando con tu familia y tus amigos. Y, sin embargo, es esto último lo que realmente cuenta.

Así que hay que hacer todo lo posible por reencontrar la motivación. Y vamos a intentar ayudarte con algunas ideas.

Identifica los problemas

Nombrar lo que te preocupa o molesta es la forma de identificarlo, hacerlo comprensible para toda la familia, y hacerlo visible para poder erradicarlo. Los problemas hay que abordarlos de frente para resolverlos.

El simple hecho de reflexionar sobre lo que nos ocurre para intentar encontrar solución es el primer paso contra la desmotivación, porque atacas de frente esa horrible sensación de que nada va a cambiar.

Resuelve lo que puedas resolver

A veces solo hace falta una conversación. A veces resulta que no era obligatorio irse quince días al pueblo con todos los hermanos, primos, sobrinos y cuñados, y con una semanita de camping, solos vosotros y vuestros hijos, tenéis unas vacaciones maravillosas.

A veces tus hijos te sorprenden con una madurez que aún no les veías. A veces tu jefe entiende tu situación y te arregla el calendario, o tu compañero pacta contigo un win-win. A veces tu pareja estaba sintiendo exactamente lo mismo que tú pero tampoco decía nada.

Sé imaginativo/a y busca soluciones posibles a las situaciones que te angustian. Algo hallarás siempre.

Acepta lo que no puedas cambiar

Un punto de estoicismo es siempre necesario en la vida, porque muchas situaciones escapan a nuestro control, y lo único que podemos hacer es sucumbir a ellas, o aceptarlas y sobrellevarlas.

No ganarás nada quejándote cada 5 minutos de algo inevitable, solo ennegrecerás el ambiente. No te servirá de nada amargarte pensando que este año no podéis hacer ese viaje que tanto deseas: te será muchísimo más útil pensar en cómo disfrutar de aquello que sí vas a hacer. ¡Échale imaginación!

Equilibra tu organismo

Nuestro humor y nuestro pensamiento dependen de todo aquello que nos rodea… pero también de nuestra química interna. El ejemplo perfecto es la persona que se levanta arisca e insufrible… hasta que se desayuna su cruasán con su café con leche y se convierte en la persona agradable de siempre. ¡Lo que hace un poquito de azúcar!

Pues a gran escala ocurre lo mismo: nuestra química cerebral depende de cómo de cansados y estresados estamos, pero también de cómo vamos de vitaminas, de carbohidratos que convertir en energía, de nuestro nivel de magnesio o zinc en el cerebro…

Por eso, y aunque suene extraño, una gran receta para combatir la desmotivación es comprometerse con una dieta equilibrada, que nos proporcione todas las vitaminas y minerales posibles. El verano es para los vegetales y frutos coloridos, para comer rojos, verdes, amarillos, rosados, naranjas.

Y si mientras pones en marcha todos estos procesos sientes que necesitas un empujoncito para motivarte y sentirte al menos más vital y más dispuesto a conseguirlo, solo necesitas tomar Astenolit-dinamic durante doce días. Contiene L-Carnitina, inositol, vitaminas B1, B6 y B12, minerales como magnesio y zinc, y otros ingredientes cuyo efecto combinado ayuda a disminuir el cansancio y la fatiga, y a mejorar el rendimiento mental y la función cognitiva.

No dejes que te venza la desmotivación. ¡Tu familia y tú os merecéis tu mejor versión estas vacaciones!

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La fatiga del buen tiempo, ¿a ti también te pasa?

A todos nos gusta que llegue el verano. Pero, a partir de cierta edad, también lo recibimos con algo de resquemor ante el calor que trae consigo. Para muchas personas, el aumento de temperaturas supone un mayor cansancio, una mayor dificultad para acabar un día que se hace larguísimo.

Esto tiene una explicación científica… y también una forma de combatirlo.

Refrigerar cuesta

El organismo humano necesita estar a una determinada temperatura para funcionar correctamente, y cuando esa temperatura baja o sube demasiado, busca los medios para alcanzar de nuevo el equilibrio.

Por eso, cuando tenemos frío, temblamos: esa vibración intensa de nuestro cuerpo genera calor que aprovechamos para proteger el organismo.

¿Qué ocurre cuando la temperatura externa es demasiado elevada y nos “calentamos” demasiado? Que el cuerpo necesita refrigerarse, y para ello toma algunas medidas: se dilatan los vasos sanguíneos para que la sangre fluya mejor hacia la superficie y pueda refrescarla (de ahí el enrojecimiento de la piel con el calor); o eliminamos sudor por los poros, para que refresquen la piel al evaporarse.

Pero realizar estas tareas conlleva un esfuerzo para el cuerpo, tiene un coste que pagamos en un mayor ritmo cardíaco y una aceleración de nuestro metabolismo. En resumen: mantenernos frescos implica gastar mucha más energía de la habitual.

Por eso el calor persistente implica cansancio para tantas personas, más cuanto más mayores son.

Y estas son las formas de combatirlo.

Cómo combatir el cansancio por calor

1 – Tomarse las recomendaciones en serio

Cada verano escuchamos los mismos avisos en las noticias, o leemos las mismas recomendaciones en nuestras redes:

  • No salir en las horas de más sol si puede evitarse.
  • Llevar ropa fresca, holgada y transpirable.
  • Cubrirse la cabeza.

Las oímos tanto que, como las recomendaciones antes de alzar el vuelo en el avión, acabamos por ignorarlas. Y si se insiste en ellas es porque son útiles: evita todo aquello que te exponga a aumentos de temperatura innecesarios y ahorrarás energía.

2 – Nutrir e hidratar

Tu cuerpo pierde agua para poder refrescarse, y por tanto debes reponerla o no podrá seguir haciéndolo y sufrirás deshidratación. Llevar siempre agua encima es un recurso necesario con el calor, aunque es recomendable combinarla también con algún snack salado para reponer esas sales que también se pierden con la sudoración.

Aparte, necesitas proporcionarle a tu cuerpo aquellos alimentos que mejor le sienten con el calor. Las comidas abundantes y copiosas son para el invierno: en verano solo te darán más calor, tendrás digestiones más largas, y sentirás más somnolencia.

Las frutas y verduras son indispensables en esta temporada, ya que nos proporcionan más agua y sales, vitaminas y minerales que nuestro cuerpo necesita para mantenerse vital.

3 – Dejarse ayudar

El calor es el calor, y es masivo, y cada año parece ser más elevado. Es decir, que pese a seguir las indicaciones de arriba, seguirás pasando varios meses con temperaturas elevadas en general, y por tanto es posible que sigas sintiendo algo de cansancio.

Para mejorar el tono en el corto plazo, la solución más útil es dejarse ayudar por Astenolit: la acción combinada de sus ingredientes puede proporcionarte ese plus que le falta a tu organismo para sentirse vital y al mejor nivel. ¡En menos de dos semanas!

No dejes que el calor que acompaña al buen tiempo te estropee esta época del año provocándote cansancio. Ocúltate, refréscate, hidrátate, nútrete… Y toma un Astenolit al día durante 12 días, ¡funciona!

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El cansancio que no desaparece con las siestas

Cuando llega el buen tiempo cambiamos rutinas. El día se alarga, y cuando la vida (o las vacaciones) lo permite, intentamos disfrutar de una buena siesta, con la ventana abierta o el ventilador para combatir el calor. Para muchos es una de las mejores cosas del buen tiempo y la cercanía del verano.

Pero, ¿no te ha ocurrido que, pese a las siestas e incluso estar unos días de relax, te sientes igual de cansado/a? Esto es más habitual de lo que parece, y está asociado a episodios pasajeros de estrés, nervios, o en general uno de esos bajones físicos y mentales que nos dan de vez en cuando.

Sus causas son muchas. Puede haber sido el pico de trabajo antes de las vacaciones, una situación personal, o incluso un desequilibrio de tus ritmos circadianos y tu producción hormonal tras el cambio de hora y el aumento de luz solar que empieza en primavera.

Ahora, tu misión es acabar con ese cansancio. Y como está claro que con unos días de vacaciones y algunas siestas no recuperas el tono… vas a necesitar algo de ayuda.

Buenos consejos contra el cansancio… y la ayuda de Astenolit-dinamic

Para enfrentar los episodios de cansancio y fatiga hay que pensar a dos niveles: el largo plazo (cómo estar siempre más vital y prevenir nuevos bajones) y el corto plazo (cómo recuperar mi vitalidad ahora mismo).

En el largo plazo, es una cuestión de hábitos. Muchos de los factores que nos alteran, o propician estos bajones energéticos pueden controlarse o contrarrestarse adquiriendo determinados hábitos rutinarios:

  • Deporte moderado y regular
  • Alimentación equilibrada
  • Meditación
  • Socialización
  • Aceptación de los propios límites físicos

En el artículo 7 hábitos saludables que te ayudarán a recuperar la vitalidad explicamos los detalles de estas rutinas y por qué son tan positivas para desterrar la fatiga de tu vida.

El “problema” de estos hábitos es que funcionan a largo plazo, fortaleciéndote progresivamente. Y cuando estás pasando por un episodio de agotamiento necesitas una recuperación más rápida para volver a tu nivel. Esa es la necesidad a corto plazo.

Aquí es donde entra en juego Astenolit-dinamic, una suspensión que contiene L-Carnitina, inositol, vitaminas B1, B6 y B12, eleuterococo, rodiola, magnesio y zinc. La acción combinada de estos ingredientes en una toma diaria, sumado a esos hábitos saludables que debes empezar a incorporar, te harán recuperar el terreno perdido en apenas doce días.

Seguirás echándote tus buenas siestas, pero ahora te levantarás de ellas como esperabas desde un principio: descansado, tranquilo y feliz. ¡Que es para lo que sirven las siestas!

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